Aunque he debido asumir mi responsabilidad con anterioridad debo reconocer que siempre me ha costado aceptar cuando he cometido un error, sobretodo cuando este es flagrante. Ello, porque aunque lucho cada día para controlarlo, todavía me quedan rastros de una personalidad orgullosa y hasta cierto punto necia que disculpa por gracioso comentarios absurdos como “Yo nunca me he equivocado excepto por una solo vez que pensé que me había equivocado”.
El caso es que yo, muy a pesar, me he equivocado muchas veces pero en el caso que voy a comentar, la equivocación ha sido sustantiva y probablemente pueda haber influenciado a algunas personas a seguir mi ejemplo.
En un par de artículos anteriores yo exprese abiertamente cual era y continua siendo mi filiación política así como indique mi absoluta fe en la conveniencia de que Acción Popular ofrezca al país el servicio de candidatos jóvenes para ocupar curules en el Congreso Nacional.
Ante el evidente cuestionamiento de un amplio sector de la ciudadanía al desempeño de la bancada de Acción Popular en el Congreso, cuestionamiento con el que coincido, debo asumir la responsabilidad de haber avalado y promovido una plancha de candidatos al Congreso claramente equivocada y, según a quien se consulte, hasta dañina para el país. De tal forma no tengo mas alternativa que pedir PERDÓN a todos aquellos que de alguna forma u otra valoraron mi opinión y sobretodo a todos aquellos a quienes pudiera haber inducido a compartir mis simpatías.
Pido perdón y no disculpas porque mi actuación no ha sido casual y por tanto ajena a mis intenciones. Yo era perfectamente consciente de lo que escribía y no es disculpa que halla sido tan ingenuo y ciertamente arrogante como para dejarme llevar emocionalmente por mis deseos y expresar una opinión producto del interés partidario en lugar de sujetarme a la estricta objetividad que los pocos que me puedan leer se merecen.