Mostrando las entradas con la etiqueta Policía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Policía. Mostrar todas las entradas

lunes, octubre 28, 2013

COMENTARIOS AL ARTICULO "..... / REFUNDAR LA POLICIA." POR CARLOS BASOMBRIO

Recientemente he leído el articulo "10 medidas urgentes para reformar / refundar la Policía" por Carlos Basombrio en Semana Económica donde el autor se compromete a publicar, una por una, 10 sugerencias para enfrentar el problema de inseguridad ciudadana que venimos sufriendo.

Personalmente soy un admirador de Carlos Basombrio a quien leo regularmente; me gusta su estilo, me gusta su enfoque practico y directo pero, sobretodo, me gusta que se tome el trabajo no solo de opinar sino también de sugerir soluciones. 

En este caso sin embargo, como en otros, lamento discrepar con la "forma" mas no con el "fondo" de lo que propone como primera solución y por tanto, con todo respeto, me he permitido dejar el presente comentario en la sección comentarios de su articulo. Comentario que deseo igualmente compartir en esta bitácora con ustedes.

Estimado Sr. Basombrio:

Lamento discrepar con la "forma" de su primera propuesta y le ruego disculpe el atrevimiento al incluir el presente comentario. 

Su propuesta me hace recordar un libro que fue protagonista de las pocas pesadillas que tuve en mi juventud; "La Extraña Vida de Ivan Osokin" por P. D. Ouspenski y su tratamiento del desesperado, asfixiante e ineludible fenómeno de la "recurrencia". 

Volver a empezar lo mismo con la pretensión de que la lección aprendida va a determinar un resultado diferente es en esencia una ilusión y curiosamente precisamente la temática sobre la que trata el libro de Ouspenski. Para tener un resultado diferente es preciso introducir un cambio sustantivo; construir una nueva realidad. 

En el caso del Perú esto resulta tanto mas lógico y razonable por cuanto la "Regionalización", aunque imperfecta e inclusive parapléjica, de hecho ha procurado el surgimiento de un nuevo paradigma geopolítico y por tanto la necesidad de replantear, y no precisamente "refundar", el modelo de seguridad interna del país. 

Es decir, nos encontramos atrapados en un nuevo orden que nos obliga a ser creativos y desarrollar igualmente un nuevo modelo que este acorde no solo con los objetivos a nivel seguridad ciudadana que se persiguen sino también con la nueva realidad del país.

No con animo de promover mi visión sino simplemente de aportar material de discusión en la búsqueda de una solución adecuada a la nueva realidad del país y a la imperiosa necesidad de solucionar el serio problema de la delincuencia generalizada que actualmente sufrimos, me permito sugerirle la siguiente lectura.