Leyendo
ayer el excelente articulo editorial de Cecilia Valenzuela publicado en el
diario Peru21 me vienen a la memoria algunas referencias de diferentes autores
asimiladas a lo largo del tiempo las que, en alguna medida, en lugar de calmar solo
agitan mi conciencia democrática y me infunden temor por el futuro político de
mi país.
De
todas estas referencias ninguna me produce mas angustia que aquella expresada
por Benjamín Franklin en la carta que dirigiera al Congreso Constituyente de
1787 encargado de redactar la Constitución Americana debido a que por su edad y
fragilidad no pudo asistir personalmente el día anterior a que se votara la
aprobación de la misma.
Como
deferencia a mis fanáticos amigos de izquierda mencionare que en esa época
Estados Unidos no era imperio ni mucho menos. No era ni siquiera un país ya que
las dos anteriores constituciones que intentaron concretar la unión habían
fracasado. Estos comentarios los hace pues solamente un estadista preocupado
por la creación de un documento que sirva como sustento para el bienestar de su
pueblo a la luz de un profundo estudio de la naturaleza humana y los diferentes
sistemas de gobierno a lo largo de la historia.
Mencione
antes la palabra angustia porque es realmente notable que en 1787 alguien
pudiera describir en forma tan acertada una realidad del 2019 y el peligro que
la misma entraña.