Acabo de leer un excelente articulo publicado por el Dr.
Steven Levitsky en el Diario La República titulado "Cuando la Democracia atenta contra la Democracia" que sinceramente recomiendo.
Yo no soy necesariamente un fanático del Dr. Levitsky con
quien tengo algunas serias discrepancias conceptuales pero el articulo
mencionado es realmente elocuente e interesante.
Aquí mis comentarios al respecto:
La falta de cultura democrática es pasmosa. Solo basta citar
que reconocemos a las minorías en el parlamento como las fuerzas de
"oposición". Como si fuera democrático constituirse en opositor de un
gobierno elegido democráticamente.
Somos una "democracia republicana y
constitucional" que elige representantes para gobernar por nosotros y no
una "democracia popular", sistema favorito y predilecto de todo tipo
de caudillos, déspotas y sátrapas totalitarios a lo largo de la historia.
El fundamento de las democracias republicanas es la
protección de la libertad y derechos individuales de las personas. Libertades y derechos que se
encuentran sancionados en un documento que denominamos Constitución. Libertad y
derechos que no pueden ser recortados y/o limitados aunque una
inmensa mayoría vote en contra de ellos. La democracia en si no es un objetivo
sino simplemente un instrumento, precario, imperfecto y hasta violento pero el
mejor sistema que conocemos para proteger la libertad individual y los
derechos de los individuos.