Aunque mi intención al publicar esta bitácora fue siempre la de circunscribir los comentarios en la misma estrictamente a temas referidos a la realidad peruana, es claro que el nivel de interdependencia política, social y económica entre el Perú y los demás países de la región e inclusive del continente hace que a veces sea imposible omitir referirse a determinados temas de carácter internacional, que no son propiamente peruanos, pero que ciertamente tienen el potencial de afectar significativamente estas relaciones e inclusive la estabilidad política y económica del país.
Es por ello que en el ultimo escrito hice referencia a un articulo publicado por Moisés Naim sobre los denominados “Gongos”, organizaciones gubernamentales que fungen de “no gubernamentales” (ONG) para, abusando de la libertad que promueve y garantiza la democracia, atentar contra esas mismas democracias. Un tema que cada vez cobra más actualidad, sobretodo en Latinoamérica, donde empiezan a descubrirse sórdidas vinculaciones, coincidencias estratégicas y coordinaciones secretas entre algunos gobiernos, ciertas organizaciones no gubernamentales denominadas bolivarianas, el narcotráfico y el terrorismo.
El reciente conflicto diplomático entre Colombia y Ecuador a raíz del ataque a una base del grupo terrorista FARC en la frontera entre ambos países es otro tema que es imposible omitir y por lo tanto he decidido incluir en esta bitácora un articulo que sobre el particular he publicado recientemente en la bitácora “Chapeau Noir” donde escribo exclusivamente sobre temas de actualidad internacional y mas concretamente sobre temas referidos a la actualidad Latinoamericana.
Es por ello que en el ultimo escrito hice referencia a un articulo publicado por Moisés Naim sobre los denominados “Gongos”, organizaciones gubernamentales que fungen de “no gubernamentales” (ONG) para, abusando de la libertad que promueve y garantiza la democracia, atentar contra esas mismas democracias. Un tema que cada vez cobra más actualidad, sobretodo en Latinoamérica, donde empiezan a descubrirse sórdidas vinculaciones, coincidencias estratégicas y coordinaciones secretas entre algunos gobiernos, ciertas organizaciones no gubernamentales denominadas bolivarianas, el narcotráfico y el terrorismo.
El reciente conflicto diplomático entre Colombia y Ecuador a raíz del ataque a una base del grupo terrorista FARC en la frontera entre ambos países es otro tema que es imposible omitir y por lo tanto he decidido incluir en esta bitácora un articulo que sobre el particular he publicado recientemente en la bitácora “Chapeau Noir” donde escribo exclusivamente sobre temas de actualidad internacional y mas concretamente sobre temas referidos a la actualidad Latinoamericana.
Las manos del Presidente Correa si están manchadas de sangre
Quien ampara y esta en colusión con criminales también es un criminal.
Resulta notable, por decir lo menos, la posición asumida por el Presidente Correa del Ecuador con referencia a la incursión colombiana en su territorio para a atacar a un grupo criminal y terrorista como lo es la FARC.
Decimos notable porque si bien es cierto el derecho internacional protege la soberanía de los países y condena la invasión de los territorios nacionales por fuerzas armadas de países ajenos, también el derecho internacional establece responsabilidades que deben asumir los países para impedir que grupos armados y/o delincuenciales utilicen sus territorios como santuarios para llevar a cabo sus fechorías.