sábado, marzo 25, 2006

" SOLO EL APRA SALVARA AL PERU "

Paradójico, irritante, gracioso, indignante e inclusive, para algunos, aberrante, pero en las condiciones políticas actuales esta atrevida frase resulta ser una verdad absoluta y contundente.

Durante décadas, la política Peruana ha estado básicamente representada por dos grandes tendencias; Apristas y Anti-Apristas. La tendencia Anti-Aprista por su parte ha comprendido  básicamente a los seguidores de algunos partidos políticos de centro, eminentemente democráticos, así como  a una serie de movimientos multi-faceticos y políticamente amorfos que reúnen a pragmatistas, tecnocratas, intelectuales, ecologistas, idealistas, inconformistas, y, por supuesto, a entusiastas de alternativas políticas radicales y/o extremistas de múltiples tonalidades ya sea de derecha o de izquierda.

Al margen de esta estructura se ha encontrado siempre una masa de ciudadanos que no tienen preferencia y/o interés en la política y que representan aproximadamente un tercio del electorado. Esa masa electoral ha votado siempre mas por intuición que por convicción y es la que, en la practica, ha determinado el resultado final de todas las elecciones.

En las ultimas dos elecciones esa masa electoral ha favorecido con su voto a representantes del “amorfismo político” y por tanto no debe extrañarnos que en estas elecciones sea precisamente un representante de esa tendencia el que lidere las encuestas.

En esta ocasión sin embargo, si bien es cierto que la estructura política del Perú no ha variado significativamente, es claro que por primera vez el candidato del ”amorfismo político” proviene de las canteras mas radicales y/o extremistas de esa tradicional minoría. Una minoría que, aprovechando la desilusión y el escepticismo político imperante en el país, ha logrado alcanzar la masa critica suficiente como para tener la oportunidad de acceder al poder.